El estándar Passivhaus o casa pasiva es un estándar constructivo surgido en Alemania que busca reducir la huella de carbono de los edificios y conseguir construcciones de muy bajo consumo energético. Así, se busca no sólo el confort y el ahorro en el consumo de energía, sino cumplir con las demandas de un consumidor cada vez más mentalizado con el impacto de las construcciones en el medio ambiente. Sigue leyendo para descubrir qué es una casa pasiva y cómo puede hacer tu vida más cómoda.

¿Qué es una casa pasiva?

Una casa pasiva es mucho más que un estándar, es una planificación comprehensiva que abarca todos los aspectos de la edificación de una vivienda. Te contamos las características de una casa pasiva y sus beneficios.

casa pasiva

Características Passivhaus

Toda casa pasiva, para cumplir con los requisitos Passivhaus, debe tener ciertas características, como son:

  • Niveles de aislamiento adaptados al clima. Las casas pasivas se diseñan siempre incluyendo un aislamiento térmico excepcional, por supuesto adaptado al clima de la zona donde esté la casa. Paredes, techo y suelo se fabrican con componentes que evitan la pérdida de calor o frío y mantienen una temperatura interior constante. Esto no sólo proporciona una casa más cómoda, sino que supone un importante ahorro en energía a largo plazo.
  • Envolvente hermética. La envolvente es la capa que separa el interior del edificio del exterior, lo que normalmente conocemos como paredes exteriores, tejado y suelo. A través de la envolvente también se pierde calor y frío del interior de la casa, y por ello contar con una envolvente lo más hermética posible y con baja conductividad es fundamental para lograr una casa pasiva. Así, una Passivhaus duplica o triplica la resistencia térmica de los estándares habituales. Además, al instalar una envolvente hermética conseguimos también aislar acústicamente la vivienda y una mayor durabilidad y resistencia de la construcción.
  • Diseño sin puentes térmicos. Los puentes térmicos son elementos a través de los cuales puede escaparse el frío o calor de la vivienda, rebajando su eficiencia energética y haciéndonos gastar más en climatización. Por ello, lograra eliminar por completo los puentes térmicos es uno de los principios fundamentales de una casa pasiva. Un objetivo que supone reducir el consumo de energía y también prevenir problemas relacionados con la condensación, como la proliferación de hongos perjudiciales para la salud.
  • Ventanas y puertas de aislamiento de alta calidad. Precisamente en puertas y ventanas es donde se suelen producir los puentes térmicos. Por eso, para conseguir una casa pasiva es fundamental instalar ventanas y puertas herméticas, correctamente instaladas. La orientación también es importante, ya que si las ventanas se colocan en la ubicación correcta, se puede aprovechar la luz solar para reducir el consumo de iluminación artificial y calentar la casa en invierno.
  • Ventilación continua con recuperación de calor. Como las casas pasivas son herméticas, se necesita un sistema de ventilación que introduzca aire fresco y expulse olores, CO2, humedad y demás. Para lograrlo sin perder confor térmico, se instalan sistemas de ventilación con un ventilador de recuperación de calor que elimina el aire viciado de manera continua, y lo mismo para el frío en los meses más cálidos.
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Beneficios de una casa pasiva

  • Ahorro energético. Gracias a los sistemas de ventilación, rotura de puentes térmicos y demás, la eficiencia energética que se logra consigue que, a largo plazo, ahorres significativamente en la factura de la luz. El desembolso inicial puede ser alto, pero compensa con el paso del tiempo.
  • Confort. El confort es, junto con la sostenibilidad, la finalidad última del estándar Passivhaus. El mantenimiento de una temperatura estable, agradable y uniforme a toda la vivienda, sin variaciones de una habitación a otra, y con poca diferencia entre la temperatura de ventanas, puertas y demás zonas de puentes térmicos y el resto del espacio hace que se alcance un alto grado de confort al vivir en una casa pasiva. Además, la ventilación constante elimina olores y humedad y el aislamiento hace que el interior se mantenga silencioso.
  • Reducir la dependencia de la red eléctrica. Mantener el confort térmico mediante los medio Passivhaus supone depender menos de la red eléctrica y de las fuentes de energía no renovables como gas y petróleo. Así, una casa pasiva utiliza fuentes de energía limpia in-situ, como paneles solares, geotermia, turbinas eólicas, aerotermia y demás.
  • Durabilidad y calidad constructiva. Para cumplir con los requisitos de certificación de casa pasiva del Passivhaus Institut, las viviendas deben construirse siguiendo los mejores y más avanzados estándares constructivos. Así, se consiguen viviendas duraderas y resistentes, que te aseguran un buen lugar para vivir durante mucho tiempo. Materiales, diseño, instalaciones, equipamientos… todo se considera al detalle para conseguir la mayor calidad en la edificación y evitar que tengas que hacer frente a reparaciones o mantenimiento muy a menudo. Esto también supone que la vivienda gane valor en el mercado a largo plazo.

Como ves, las casas pasivas representan el futuro de la vivienda sostenible y eficiente. A medida que la tecnología avanza y aumenta la conciencia medioambiental de la población, es posible que cada vez haya más casas pasivas, avanzando hacia un futuro más ecológico y equitativo.