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Según Bloomberg, los edificios y construcciones que nos rodean podrían tener la clave para cumplir con los compromisos globales respecto al cambio climático. Hoy en el blog de Sonneil comentamos este artículo y nos preguntamos en qué momento se encuentra España. 

“La pandemia de la Covid-19 nos ha forzado a repensar en cómo usamos los espacios en los que vivimos y trabajamos y cada vez más países y empresas se están comprometiendo con la estrategia net zero (cero emisiones)”. Así comienza el artículo de Bloomberg

Pero empecemos por el principio, ¿qué es un edificio net zero?

Net zero: el objetivo verde 

Según el Consejo Mundial de Edificación Sostenible (WorldGBC, World Green Building Council), los edificios y la industria de la construcción son responsables de alrededor del 30% del consumo global de energía, el 30% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero  y el 50% de las emisiones de CO2 en grandes ciudades. 

Ante esta realidad, el net zero se presenta como uno de los objetivos a medio y largo plazo de la industria de la construcción. Básicamente, se trata de la certificación de que el edificio tiene un muy alto desempeño energético, con efectos netos de ‘cero energía’ (consumo neto cero de energía) o ‘cero emisiones de carbono’.

El WorldGBC establece un horizonte muy ambicioso a este respecto: a partir de 2030, todos los edificios de nueva construcción deben operar con cero emisiones de carbono. Y, para 2050, el 100% de los edificios deben operar con cero emisiones de carbono.

¿Por qué perseguir el net zero?

Casi parece innecesario explicarlo, ¿verdad? Como comentan en Bloomberg, la contaminación por CO2 sigue aumentando cada año (en 2019 se batió un nuevo récord, con un total de 36.810 millones de toneladas métricas en emisiones). 

Así que el concepto de net zero se perfila como uno de los pilares de la lucha contra el cambio climático, y la industria de la construcción como nuestra aliada. Además, se prevé que el parque de edificios se multiplique por dos en los próximos 30 años. 

Según el Informe Global sobre Edificios y Construcción publicado por la Alianza Global para la Edificación y la Construcción durante la COP25 de Madrid, la descarbonización del sector de la vivienda y la construcción es esencial para alcanzar los compromisos del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. 

Y las medidas de eficiencia energética podrían generar una reducción del 48% en las emisiones globales para 2030.

¿Cómo conseguir el net zero?

En la arquitectura sostenible, las energías renovables juegan un papel fundamental. Sin ellas, llegar a las cero emisiones netas sí que es una utopía. Apréndete bien estos nombres (si es que no los sabes ya):

  • Energía Solar Térmica. Instalación de paneles solares que generan energía térmica para, por ejemplo, suministrar agua caliente a la vivienda. 
  • Energía Solar Fotovoltaica. También con paneles solares pero, en este caso, para producir energía eléctrica que pueda sustituir a la red eléctrica convencional. 
  • Biomasa. ¿Has oído hablar de las calderas domésticas de pellets? Esa es la versión moderna (y más aprovechada) de las chimeneas de toda la vida. Se trata de aprovechar residuos agroindustriales, materia orgánica animal (abono) o vegetal (restos de podas) para obtener agua caliente y calefacción para la vivienda. Además, si se instalan centrales térmicas también se puede generar energía eléctrica. 
  • Energía Mini Eólica. Ideal para zonas ventosas. Las viviendas pueden instalar pequeños aerogeneradores para generar electricidad. 
edificios sostenibles

¿Y qué pasa en España?

El 24 de septiembre de 2020 entró en vigor la actualización del nuevo Código Técnico de la Edificación (CTE), que busca alinearse con los objetivos globales de reducción de emisiones, ahorro energético y fomento de energías renovables. Como explican en dircomfidencial.com, con esta modificación se pretende mejorar la eficiencia energética del parque residencial español mediante la reducción del uso de energías no renovables como petróleo, carbón, gas.

Los dos cambios más reseñables que se han aplicado en el CTE son los siguientes:

  • Limitación del consumo total de energía. Para edificios ya construidos se permitirá un 40% más de consumo energético total respecto a los de obra nueva.
  • Control de demanda. La lista de requisitos para saber si un edificio cumple con los límites de consumo energético cambian, y se adaptan según la zona, geometría, calidades, orientación, ventilación, humedad…

Además, la rehabilitación energética de los edificios se considera un posible motor de empleo y riqueza tras la crisis de la Covid-19. En este sentido, es destacable que la Estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España publicada por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana fue valorada con un sobresaliente por el grupo de expertos Buildings Performance Institute Europe, que valora el plan español como el mejor de la Unión Europea. 

Y como curiosidad, en esta web de El Confidencial puedes ver algunos de los edificios más sostenibles de España. 

Las edificaciones sostenibles colaborarán en el respeto y el mantenimiento de nuestro entorno, ayudándonos a cuidar paraísos como los que encontramos en las costas españolas.